Reformas Constitucionales
DESIDIA, MIEDO Y ESTUPIDEZ
Dr. Mario David García
La intensa promoción, interesada
y perversa, de reformar la Constitución, de la manera en que se ha propuesto, resulta
un ingrediente de la crisis nacional. Lejanas están las publicitadas
modificaciones constitucionales de ser la respuesta a los evidentes problemas
que nos aquejan. Son, sin más, una parte principal de la grave amenaza que se
cierne.
En esta semana que termina se
registraron manifestaciones populares sustentadas en maniobras que tendrían que
haber sido tipificadas ya como delitos. De una vez por todas. Se hace
necesario, en esta vía, que en el Congreso de la República los diputados logren
dominar su parálisis, por pánico a las persecuciones penales, y fortalezcan la
normativa vigente, justo para prever la ineptitud gubernamental (que evite
tragedias como los homicidios ocurridos en el Hogar Seguro Virgen de la Asunción), así como controlar el oportunismo
de dirigentes políticos, que sin escrúpulos sacan provecho de la creación del
caos.
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| Los mismos "países amigos" financian y participan en las manifestaciones en Guatemala. |
La investigación de la dirigencia
de ONG’s y asociaciones civiles, sindicatos y cualquier otra organización
política que promueva los desórdenes y la anarquía resulta urgente. Urgente es
también que se persiga a quienes reciben dinero del extranjero para la
manipulación de los sectores populares, en protestas que atentan contra la paz
social y la economía nacional.
La desintegración estadual pasa hoy
por el irrespeto al orden legal. Si hay un sector de población inconforme, un
requisito para caminar o correr en vías de tránsito común, es solicitar un
permiso previo. El otorgamiento de cualquier autorización debe requerir no causar molestias, daños o pérdidas a
terceros. Hoy, en cambio, los dirigentes artífices del desorden, solo envían
simples cartas al director de la Policía Nacional Civil, avisándole y responsabilizándole
de la seguridad de los manifestantes.
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| "Un gobierno de miedosos e incapaces llevan al país a la ruina." |
Es obligación de las autoridades
policíacas someterse a la Constitución y cumplir con la ley. Si tienen temor de
encarar insurrectos, y este recelo les lleva a la inacción, parecida a la
contemplativa actitud observada en los diputados, no
sirven para el cargo y tendrían que irse a sus casas.
Un gobierno de miedosos e
incapaces lleva a un país a la ruina. Las víctimas de la obstrucción de
carreteras, los bloqueos de calzadas, avenidas y calles se cuentan por cientos
de miles. Guatemaltecos trabajadores, pacíficos y honrados. La movilización de
masas, por otra parte, requiere de grandes cantidades de dinero, que nadie dice
de donde salen y que exponen ánimos conspirativos.
Se ha hecho regla común en el
país, el aprovechamiento de unos sobre otros, y la armonía social y la
convivencia están en entredicho. Ayer mismo, se expresaron lágrimas y lamentos
por la muerte en un incendio de más de veinte jóvenes en un inmueble con llave.
Tragedia cantada y provocada por la indolencia, negligencia y estupidez ¿De qué
sirven las quejas, críticas y llanto ahora?


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